- La concentración de poder frenaron el desarrollo y la vida democrática, afirma la Senadora
- Afirmó que la “transformación” avanzó a costa de contrapesos y libertades
CANCÚN, 22 de diciembre.— En el marco del cierre de los trabajos legislativos correspondientes a este año, la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado, Mayuli Martínez Simón, afirmó que México experimentó retrocesos significativos en el equilibrio de poderes, la seguridad jurídica y la libertad económica, pese al discurso oficial que los presenta como parte de una “transformación”.
Mayuli Martínez señaló que las reformas impulsadas desde la mayoría legislativa no fortalecieron las instituciones, sino que concentraron el poder político y debilitaron los contrapesos que sostienen la vida democrática del país.
“Este año se modificó la arquitectura institucional bajo la retórica de acercar la justicia al pueblo, pero en realidad se avanzó hacia un modelo más centralizado, más discrecional y menos transparente”, advirtió la legisladora panista.
La vicecoordinadora legislativa sostuvo que la reforma judicial fue aprobada sin el rigor técnico requerido, lo que dejó un marco más vulnerable y elevó el riesgo de politización del sistema de justicia.
Agregó que la falta de inversión en profesionalización policial, ministerios públicos y tecnología de seguridad constituye una omisión grave en un país que enfrenta altos niveles de violencia.
“Mientras el gobierno presume cambios históricos, lo que vemos es menos certeza jurídica y más presión política sobre los órganos autónomos. Eso no es transformación: es retroceso”, afirmó.
En materia económica, Mayuli Martínez señaló que diversas iniciativas promovieron una mayor intervención gubernamental, con lo cual se envían señales de incertidumbre al sector productivo y se inhibe la inversión privada.
“México necesita reglas claras, no reformas improvisadas. La libertad económica y la confianza empresarial se están erosionando”, dijo.
También criticó el debilitamiento del federalismo, al señalar que la concentración de decisiones y recursos en el gobierno federal redujo el margen de acción de los gobiernos estatales y afectó la coordinación en políticas públicas.
La legisladora acusó que el oficialismo impulsó cambios legales con nulo debate, utilizando de manera prepotente su mayoría legislativa, reduciendo el espacio para la sociedad civil y el debate democrático.
“Este año se avanzó en una agenda política, sí, pero fue una agenda que restó contrapesos, redujo la apertura económica y debilitó la democracia interna. México merece una verdadera modernización, no transformaciones que se disfrazan de progreso”, concluyó.
