Reforma la Ley General de Bienes Nacionales y la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente para establecer mecanismos eficaces de protección, preservación y restauración, incluyendo un sistema de monitoreo y criterios técnicos obligatorios para el desarrollo costero, asegurando así la sostenibilidad de estos recursos para el futuro; debido a que las playas de Quintana Roo enfrentan una grave erosión que amenaza su atractivo turístico y la protección de ecosistemas costeros.